5 nov 2011

Transparencia para un trabajo

A lo largo de mis experiencias profesionales me he encontrado en todo tipo de circunstancias. Algunas veces he tenido la suerte de estar en el momento adecuado en el lugar adecuado, ofreciéndome un puesto de trabajo sin necesidad de entrevistas previas. También me he encontrado en la situación contraria, buscando trabajo y sin obtener respuesta ante mis currículos entregados. Incluso han llegado a contactar telefónicamente conmigo solo para asegurarse si aun estaba disponible e interesado en el puesto, llegando a concertar citas que luego no se produjeron. De hecho, una entrevista de trabajo fue lo que me hizo dejar Galicia y venir a vivir a Alicante.

El director de RR.HH. del canal de televisión mostró mucho interés por la variedad de aptitudes descritas en el currículo. En un canal local está muy bien valorado poder realizar diferentes actividades y en un momento dado ser flexible para cubrir un puesto u otro. Esto fue lo que, según él, hizo decantarse por mí. Curiosamente el lugar en el que pretendía colocarme era uno que nunca había cubierto, continuidad y sonido. Me gusta ser honesto desde el primer momento y le dejé claro que no tenía conocimientos al respecto, pero a pesar de ello siguió interesado en mí, informándome de que la joven que ocupaba el puesto me ayudaría a coger práctica. La idea era que esa chica y yo ocupáramos ese cargo para permitirle a ella disponer de vacaciones, algo que desde que había sido contratada, no había podido disfrutar. Me dio dos días para encontrar piso y al segundo ya estaba allí, entrando a las 8 de la mañana y saliendo a las 9 de la noche, casi sin salir a comer. Sabía que era importante demostrar interés y quería hacer todo lo posible por aprender, pero también por adaptarme a los compañeros e ir creando afinidad con ellos. Fueron 3 semanas donde aprendí mucho y me lo pasé muy bien, pero finalmente, el primer día que dispuse de vacaciones me llamaron para comunicarme que no podían contratarme debido a un cambio en la directiva y su decisión de usar recursos mecánicos para disminuir mano de obra.

A pesar de ello, pude comprobar que me defiendo bien en una entrevista de trabajo. Fui consciente en todo momento de mis movimientos corporales para saber transmitir seguridad y confianza. Pudimos hablar abiertamente y hacernos las preguntas oportunas para llegar a un acuerdo. En cuanto a la ropa, procuro ir siempre en mi línea, no disfrazarme de otra persona, pero cuidando al mismo tiempo la imagen.

Tras esa experiencia volvió a repetirse la circunstancia de ir a una entrevista de trabajo. Volví a sentirme cómodo y el hecho es que nuevamente fui seleccionado. Supongo que todo consiste en saber comportarse según el contexto lo requiere, siendo correcto, educado y transparente. Creo que es más adecuado tratar todos los aspectos necesarios para dejarlo todo claro antes que sufrir de decepción o malos entendidos. Prefiero que no me contraten por lo que soy y ofrezco a que me despidan por pensar que soy otra cosa u ofrezco otro tipo de facultades.

Para acabar os dejo un vídeo sobre cómo preparar una entrevista de trabajo. Es muy completo y útil porque te recuerda obviedades como informarte previamente de la empresa, hacer ensayos y mostrar el interés y la ilusión.

No hay comentarios:

Publicar un comentario